CanchaCar - Nota del Diario Perfil

A la cancha, vía web

    Diario Perfil - 11/06/2017 (edición impresa)

    Seguir la campaña de un equipo de fútbol no es fácil. La logística comienza con la programación de la agenda personal, saber si en el horario en que juega tu club, podés asistir. Ya de movida, el presente del fútbol argentino no ayuda; con distintas justificaciones, la AFA es experta en especular hasta último momento para confirmar el cronograma de la fecha. Luego aparecen las otras dos etapas de la planificación: conseguir la entrada y cómo ir. Para esto último, llegó CanchaCar, el Uber de los hinchas.

    Juan Ignacio López Rodríguez tiene 24 años. Vive en Suecia, allí cursa un Master en Marketing. Pero nació, se crió y vivió casi toda su adolescencia en Capital Federal, precisamente en Caballito, donde el fútbol se respira en las veredas, las paredes y las vidrieras.

    Juan Ignacio es fanático de San Lorenzo y, mientras vivió en Argentina, fue un hincha activo. De local, iba siempre, y de visitante, cuando podía. De chico, necesitaba ir con un mayor, como la mayoría de los menores, y cuando pudo prescindir de la compañía de sus familiares, debió conseguir un grupo de amigos para moverse hasta Bajo Flores, uno de los lugares más picantes de la Capital, donde queda la cancha del Ciclón.

    Pero en 2014, en uno de los partidos que pasaría a ser histórico, a Juan Ignacio se le sumaba otra complicación para ir a la cancha. San Lorenzo, de local, definía su pase a octavos de final de Copa Libertadores frente a Botafogo. El encuentro se programó para las 22 y el tema fue que la Unión Tranviarios Automotor tenía previsto iniciar un paro de 24 horas desde esa misma medianoche. Pintaba complicado volver del estadio, aunque durante aquella jornada el Presidente del club, Matías Lammens, acordó con las líneas 15, 23, 42, 76, 101, 130, 132 y 150 para que funcionen hasta la 1 de la madrugada.

    ”La duda de todos era cómo volver”, recuerda Juan Ignacio en diálogo con APC. Según cuenta, ese día se decidió a darle vida a CanchaCar.

    ”Siempre me pareció que ir a la cancha requería mucho gasto entre nafta, peajes y los trapitos, que se volvieron una inversión obligatoria. Pero también significa compartir la pasión. Así que me propuse crear algo que una a los hinchas”. Tan simple como eso. De una necesidad nació la web que pone en contacto a simpatizantes con auto con quienes no lo tienen: un Uber de hinchas, pero con algunas diferencias.

    ”Si bien es un servicio de carpooling (N del R: modalidad que consiste en compartir autos), la diferencia con Uber es que el chofer no cobra el viaje, sino que se reparten los gastos y no se cobra ninguna comisión. El registro en la página es gratuito”, describe Juan Ignacio.

    CanchaCar es simple; una vez que el usuario ya está registrado, las opciones son dos: proponer un viaje o buscarlo. El que tiene auto debe poner desde dónde parte y a qué cancha va. Los que son pasajeros también completan el formulario y automáticamente la web ofrece el resultado de la búsqueda y cruza los datos de los hinchas para que se pongan de acuerdo y organicen el viaje. Una vez concretado, se deben calificar y en caso de que no se haya llevado a cabo, está la posibilidad de explicar el motivo.

    ”Todavía no es una aplicación, pero la estamos por lanzar”, adelanta Juan, que aclara que cuando armó la web (www.canchacar.com.ar) su intención fue ”no dejar afuera a la gente que no se siente cómoda usando el celular y prefiere la computadora”.

    Cuando se mentalizó en lanzar CanchaCar, Juan comenzó a capacitarse en diseño y programación. Le llevó menos de tres años llegar al objetivo. Hoy, su proyecto tiene dos meses de vida y los resultados hasta el momento le permiten ilusionarse con haber creado una herramienta útil para fanáticos.

    Ya tiene 150 registrados y en estos dos meses se publicaron 20 viajes, de los cuales 11 se concretaron sin inconvenientes. Además, su cuenta de Instagram tiene más de 800 seguidores. ”Parece poco, pero que muchos se empiecen a animar a algo que no saben bien de qué se trata, es mucho”, reconoce Juan. ”Es algo nuevo y la gente no sabe si es bueno o malo, sino que no lo conoce. En Europa y Estados Unidos el carpooling es muy utilizado, pero acá no tiene tanta historia y eso genera desconfianza”.

    Más allá de seguir profesionalizando el servicio, Juan Ignacio anhela conectar locales y visitantes. ”Puede sonar utópico, pero no habría nada más gratificante que juntar hinchas de distintos clubes y que viajen a ver el mismo partido. Hablaría de un crecimiento cultural y que CanchaCar pueda contribuir con eso, sería muy lindo”.